En resumen
- Empieza por lo que casi no cuesta: calefacción hacia los 21 °C con ropa adecuada, unos pocos minutos de ventilación, persianas y cortinas por la noche, termostato programable y LED. Según el IDAE, un grado de variación supone en torno al 7 % en climatización.
- Después las obras, en este orden: certificado energético y estudio, aislamiento y ventanas, y por fin el equipo (bomba de calor) y el autoconsumo solar.
- Para pagarlas, mira la deducción del IRPF (hasta el 31 de diciembre de 2026), las bonificaciones del IBI y el ICIO de tu ayuntamiento y las ayudas de tu comunidad autónoma.
Dónde está tu punto de partida
Mira tus facturas de luz y gas de los últimos 12 meses: un pico en invierno indica calefacción, uno en verano indica refrigeración. Apunta los kWh, no solo los euros, para comparar antes y después.
El certificado de eficiencia energética de tu vivienda te da una letra y recomendaciones de mejora; si no lo tienes o ha caducado, lo encarga un técnico competente. La guía «Certificado energético» explica cuándo es obligatorio.
Los gestos que cuestan poco, primero
Antes de comprar nada grande, haz lo que casi no cuesta. Son recomendaciones del IDAE, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía:
- Calefacción hacia los 21 °C con ropa adecuada, y no más: un grado de variación supone en torno al 7 % en climatización. Si te ausentas unas horas, bájala hacia los 15 °C, y apágala mientras duermes.
- Válvulas termostáticas en los radiadores o un termostato programable: ahorran entre un 8 y un 13 % de energía.
- Ventilar abriendo las ventanas unos pocos minutos, no mucho rato; por la noche, persianas bajadas y cortinas cerradas.
- En verano, aire acondicionado a 26 °C o más, con ayuda de ventiladores.
- Bombillas LED, que ahorran más de un 80 % frente a las incandescentes; y ducha mejor que baño: gasta unas cuatro veces menos agua y energía.
Después, las obras y los equipos
Aislamiento, ventanas y calefacción se piensan juntos, y el orden importa. Pide a un técnico un estudio de lo que más rinde en tu casa: puede que primero toque el tejado o las ventanas (doble cristal y, en las de aluminio, rotura de puente térmico) y solo después el equipo. Si la caldera tiene que cambiarse, la calculadora compara la bomba de calor con la caldera de gas con tus precios, y la checklist dice qué comprobar antes de elegir.
El autoconsumo solar merece su propia preparación antes de que nadie mida tu tejado: la checklist de placas solares explica las modalidades, la compensación simplificada de excedentes y los trámites.
El cálculoBomba de calor o caldera: cuál cuesta menos La checklistPlacas solares: qué comprobar antes de pedir presupuestosAyudas, deducciones y recuperación
Comprueba el dinero antes de firmar. La deducción del IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética es del 20 % hasta 5.000 € y del 40 % hasta 7.500 € según lo que mejore la vivienda, para obras hasta el 31 de diciembre de 2026, con el certificado energético de antes y de después; los equipos de combustibles fósiles quedan fuera. Tu ayuntamiento puede bonificar hasta el 50 % del IBI y hasta el 95 % del ICIO por instalar energía solar o ambiente, y tu comunidad autónoma puede tener ayudas propias.
Haz luego la cuenta de la recuperación: el coste después de ayudas, dividido entre lo que ahorra la obra en un año, da los años que tarda en pagarse. Por ejemplo, 1.200 € de obra que ahorra 150 € al año se recuperan en 8 años. Lo que se recupera en pocos años va antes que lo que tarda décadas.
Fuentes
- IDAE — Recomendaciones para el ahorro energético en hogares
- Agencia Tributaria — Deducción por obras de mejora de la eficiencia energética de viviendas (hasta el 31/12/2026)
- Ley reguladora de las haciendas locales, artículos 74.5 y 103.2.b: bonificaciones del IBI y del ICIO — BOE
- Real Decreto 390/2021: certificación de la eficiencia energética de los edificios — BOE
Texto comprobado el 12 de octubre de 2026